El aumento de los casos de tuberculosis en España, con un incremento del 8,3 % según el Ministerio de Sanidad, ha reactivado el debate sobre la evolución de esta enfermedad en nuestro entorno. Aunque las cifras siguen siendo inferiores a las registradas hace una década, este cambio de tendencia plantea importantes cuestiones clínicas y de salud pública.
La Dra. Zaida Herrador, del Centro Nacional de Epidemiología (Instituto de Salud Carlos III), señala que la tuberculosis no es un problema resuelto y persisten tasas de incidencia “no desdeñables”. Esta enfermedad, lejos de ser un asunto del pasado, sigue representando un desafío significativo.
Análisis del Repunte
El Ministerio de Sanidad atribuye parte de este aumento a una recuperación progresiva de diagnósticos tras la pandemia de COVID-19, un fenómeno verificado en otros países europeos. Durante la pandemia, la actividad de vigilancia y el acceso al sistema sanitario se vieron afectados, lo que pudo ralentizar diagnósticos y alterar tendencias.
La Dra. Herrador sostiene que la tuberculosis es especialmente sensible a tales interrupciones en la atención médica, dado el largo período de incubación y la necesidad de un diagnóstico y tratamiento adecuados.
Aun así, reducir este fenómeno a un mero “efecto rebote” sería simplista. Es crítico comprender lo que subyace a este repunte y desarrollar estrategias efectivas a partir de estos datos.
Determinantes Sociales
Uno de los aspectos más relevantes es el impacto de los determinantes sociales en la infección. La Dra. Herrador afirma que “la tuberculosis es una enfermedad social que refleja y perpetúa la vulnerabilidad”.
La concentración de casos en entornos urbanos desfavorecidos sugiere la influencia de factores como el sinhogarismo y la exclusión social, lo cual es aún más crítico en un contexto de cambios en los perfiles de vulnerabilidad.
El informe global de la OMS (2025) reafirma que el control de la tuberculosis requiere intervenciones multisectoriales que vayan más allá del ámbito sanitario para abordar factores como la desnutrición y el consumo de alcohol.
Contexto Global de la Tuberculosis
A nivel internacional, la tuberculosis sigue siendo una de las principales causas de mortalidad por enfermedades infecciosas. Aunque España tiene una baja incidencia en comparación con otros países europeos, la tendencia reciente indica que el progreso hacia la eliminación de la enfermedad no es constante.
La OMS también señala un estancamiento en los avances post-pandemia, debido a interrupciones en los programas de control y diagnóstico a nivel global.
Retos Estructurales
Abordar el repunte de la tuberculosis no solo implica mejorar la detección. La Dra. Herrador menciona que ya hay medidas prioritarias incluidas en un nuevo plan nacional de control de la tuberculosis, pero su éxito dependerá de la implementación efectiva por parte de las comunidades autónomas.
Entre las acciones clave se incluyen la formación de profesionales, el acceso a diagnóstico y tratamiento, y la atención a factores sociales relacionados con la exclusión. La disparidad territorial es un aspecto relevante a considerar, ya que hay variaciones en recursos y enfoques organizativos.
Este fenómeno no es solo un repunte; invita a replantear la percepción de la tuberculosis en España. Las preguntas sobre el perfil epidemiológico y el impacto de la pandemia son cruciales para convertir estos datos en acciones concretas.
Puede consultarse los conflictos de interés en el texto original del artículo.
Disclaimer: La información proporcionada aquí es solo para fines educativos y no sustituye el consejo médico profesional. Siempre consulte a un médico o a otro proveedor de salud calificado con cualquier pregunta sobre una condición médica.
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