La elaboración de cremas solares caseras o DIY (Do it yourself) es una nueva tendencia. ¿Qué pensar al respecto? Durante una sesión dedicada a los riesgos asociados a los cosméticos en el 21 Congreso Francófono de Alergología (CFA 2026), la Dra. Françoise Giordano, del servicio de Dermatología, Hospital Larrey, CHU de Toulouse, Francia, abordó esta problemática y se mostró poco convencida.
«Los productos solares caseros son riesgosos porque no están regulados ni se ha comprobado su eficacia, como sucede con los protectores solares comerciales». A menudo se desconoce su resistencia al agua, su vida útil y su eficacia para prevenir la carcinogénesis cutánea tras la exposición crónica a los rayos ultravioleta, explicó la doctora Giordano.
Para respaldar sus afirmaciones, la ponente presentó varios estudios que no se inclinan a favor del uso de estas cremas solares no comerciales.
Un fenómeno creciente
Ante el aumento de la incidencia de cáncer de piel, es importante protegerse del sol: se debe limitar el tiempo de exposición y utilizar protectores solares contra rayos UVA y UVB con un factor de protección solar (FPS) de mínimo 30.
Algunos estudios recientes han planteado inquietudes respecto a ciertos ingredientes contenidos en los protectores solares comerciales, que podrían tener efectos nocivos sobre el medio marino, provocar reacciones alérgicas y actuar como disruptores endocrinos.
Debido a las preocupaciones ante estos riesgos para la salud y el medio ambiente expresadas por los consumidores, la fabricación de alternativas naturales a las cremas solares ha ganado popularidad. Además, se ha verificado un aumento en el número de recetas de protectores solares caseros, disponibles ampliamente en Internet, sin embargo, estos no cumplen con las normas vigentes.
¿Qué evidencia científica hay?
Para evaluar la eficacia e inocuidad de estas cremas, investigadoras estadounidenses se dedicaron a evaluar 189 recetas de protectores solares caseros disponibles en la red social Pinterest.
El resultado es que la mayoría (95,2 %) afirmaba la eficacia de los protectores solares. En el 33,3 % de las recetas figuraban afirmaciones relativas al factor de protección solar (FPS), con un rango que iba de FPS 20 a FPS 50.
Sin embargo, el 68,3 % de las recetas recomendadas ofrecía una protección insuficiente contra los rayos ultravioleta (UV).
Las autoras señalan que, en esta muestra de publicaciones, 41,8 % habían sido guardadas por hasta más de 21.000 usuarios y usuarias, lo que demuestra un marcado interés por la información sobre «salud» procedente de esta red social. «Este estudio reveló un interés y una aceptación generalizados de información insuficiente en materia de protección solar», comentaron las autoras.
Más recientemente, las y los autores de un estudio australiano evaluaron la eficacia de una crema solar natural casera publicada en línea por una bloguera especializada en bienestar, con el objetivo de determinar sus propiedades fotoprotectoras, más allá de su capacidad para proteger contra el eritema, en comparación con una crema solar SPF 50+ disponible en el mercado.
La crema casera contenía aceite de almendra, aceite de coco, manteca de karité, cera de abejas, aceite de semillas de frambuesa roja, aceite de semillas de zanahoria y óxido de zinc.
Se aplicó sobre explantes cutáneos un protector solar comercial SPF 50+ o la crema solar casera antes de exponerlos a los rayos ultravioleta.
El análisis de estos explantes cutáneos mostró que la crema casera reducía el daño inducido por los rayos ultravioleta en el ADN y el grosor de la epidermis, pero no protegía eficazmente contra la formación de células de quemadura solar. En comparación, la crema solar con SPF 50+ proporcionó una protección eficaz para todos los parámetros estudiados.
«Por el momento no hay pruebas de la eficacia de la crema solar casera en la prevención de la carcinogénesis cutánea», concluyen las y los investigadores.
«El hecho de que la reparación del ADN se intensifique en las primeras horas tras la irradiación no significa necesariamente que se evite la apoptosis 24 horas después de la exposición a los rayos UV», explican antes de recomendar «seguir utilizando cremas solares comerciales aprobadas».
La ausencia de productos conservantes denominados químicos impone condiciones de higiene muy estrictas y aumenta el riesgo de contaminaciones bacterianas o desarrollo de moho.
En la práctica, no se puede descartar un error al preparar la fórmula de la crema solar casera, en especial con medidas aproximadas en tazas, cucharaditas o cucharadas, lo que puede dar lugar a fórmulas variables de una persona a otra.
A diferencia de las cremas solares comerciales, al no contar con pruebas rigurosas ni regulaciones, las cremas solares caseras pueden presentar niveles de fotoprotección muy variables y, por lo tanto, aumentar potencialmente el riesgo de cáncer de piel.
Además, la ausencia de conservantes denominados «químicos» impone condiciones de higiene muy estrictas y aumenta el riesgo de contaminación bacteriana o de desarrollo de moho.
Por todos estos datos presentados, la Dra. Giordano hace un llamado a la prudencia.
La Dra. Giordano ha declarado no tener ningún conflicto de interés económico pertinente.
Este contenido se tradujo de la edición en francés de Medscape.
Fuente: https://espanol.medscape.com/viewarticle/productos-solares-caseros-falsa-buena-idea-2026a1000kbd
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