Una pregunta rápida. Si el cáncer colorrectal es en gran medida prevenible, ¿por qué sigue siendo una de las principales causas de mortalidad por cáncer? Esa pregunta es el núcleo del Mes de la Concientización sobre el Cáncer Colorrectal.
Hola. Soy la Dra. Alicia Muratore, gastroenteróloga certificada. Este mes de marzo, como especialistas en gastroenterología, debemos pasar a la acción, no solo para concientizar, sino para dar un paso adelante, involucrarnos y convertir la prevención en acción en nuestras comunidades.
No necesitamos convencernos de que el cribado funciona. Los estudios demuestran de forma sistemática reducción sustancial de la incidencia y la mortalidad por cáncer colorrectal con la colonoscopia, especialmente cuando se realiza una polipectomía de alta calidad, con reducción de hasta 60 % a 70 % de la mortalidad por cáncer colorrectal en cohortes a largo plazo.
Recientemente, el ensayo NordICC mostró beneficios más moderados en los análisis por intención de tratar, con mayores reducciones entre pacientes que realmente se sometieron a una colonoscopia, lo que refuerza un punto clave: la eficacia depende de la participación y la calidad.
A pesar de todo ello, el cáncer colorrectal sigue siendo la segunda causa de mortalidad por cáncer en Estados Unidos. Eso nos dice que el problema no es si el cribado funciona, sino si se lleva a cabo, se sigue y se hace bien. En 2021 el Grupo de Trabajo de Servicios Preventivos de Estados Unidos (USPSTF) redujo la edad recomendada para el cribado del cáncer colorrectal de riesgo medio a 45 años, en respuesta al aumento de la incidencia de la enfermedad en edades tempranas. Fue un paso importante, pero los cambios en las guías por sí solos no previenen el cáncer. Lo hace su aplicación y ahí es donde entramos nosotros.
Como especialistas en gastroenterología nos encontramos en uno de los puntos más importantes de la prevención del cáncer colorrectal. Determinamos la coherencia y la adecuación con la que aplicamos las recomendaciones de vigilancia, cómo gestionamos la preparación intestinal inadecuada y en qué medida la calidad se traduce realmente en una reducción del riesgo de cáncer.
Por ejemplo, la tasa de detección de adenomas tiene relación directa y cuantificable con el cáncer colorrectal de intervalo y la mortalidad. Cada aumento de 1 % en la tasa de detección de adenomas se asocia con disminución aproximada de 3 % en el riesgo de cáncer, lo que representa prevención real impulsada por la gastroenterología.
¿Cómo es realmente una participación significativa durante el Mes de Concientización sobre el Cáncer Colorrectal? En primer lugar, utilice el mes de marzo para comprobar la calidad de su práctica. Revise sus propios datos. ¿Las pruebas inmunoquímicas fecales positivas van seguidas sistemáticamente de una colonoscopia? ¿Están estandarizados los intervalos de vigilancia? ¿Con qué frecuencia se repiten rápidamente las preparaciones inadecuadas?
Segundo, trate la prevención del cáncer colorrectal como algo más que un procedimiento. Como médica que también está capacitada y certificada en medicina de la obesidad y nutrición, también veo el Mes de Concientización sobre el Cáncer Colorrectal como una oportunidad para ampliar nuestra forma de pensar sobre la prevención. La obesidad y la adiposidad excesiva se asocian sistemáticamente con mayor riesgo de cáncer colorrectal y los metanálisis muestran un aumento aproximado de 5 % a 8 % en el riesgo de cáncer colorrectal por cada aumento de 5 unidades en el índice de masa corporal, especialmente en los hombres. Esto no sustituye al cribado, pero nos recuerda que el riesgo se acumula mucho antes de los 45 años.
Tercero, lleve la divulgación más allá de la sala de endoscopia. El Mes de la Concientización sobre el Cáncer Colorrectal también nos recuerda que la prevención no solo se lleva a cabo durante la colonoscopia. Como especialistas en gastroenterología estamos en una posición única para ampliar nuestro impacto más allá de la sala de procedimientos y llegar a la comunidad.
Colaboren con un colega de atención primaria para agilizar las derivaciones y reducir las brechas en el cribado. Aclaren cuándo la opinión de un especialista en gastroenterología puede ayudar a que los pacientes indecisos o de alto riesgo den un paso adelante. Armonicen los mensajes para que los pacientes reciban una recomendación coherente y unificada.
Dentro de la comunidad participe en charlas comunitarias, ferias de salud o sesiones educativas. Apoye los esfuerzos de divulgación dirigidos por consultorios o hospitales que se centran en las poblaciones desatendidas. Utilice mensajes sencillos y claros para reducir el miedo y la desinformación en torno al cribado.
El Mes de la Concientización sobre el Cáncer Colorrectal es realmente un recordatorio de nuestra responsabilidad y nuestra oportunidad. Pocas especialidades pueden prevenir el cáncer a nivel poblacional como lo hace la gastroenterología. La prevención del cáncer colorrectal es una de las áreas en las que los patrones de práctica reflexivos de hoy darán forma a los resultados durante décadas.
Los animo a que aprovechen el Mes de Concientización sobre el Cáncer Colorrectal como un momento para hacer una pausa y mejorar un aspecto de su proceso de prevención del cáncer colorrectal.
Me encantaría saber de ustedes. ¿Cómo van a participar en el Mes de la Concientización sobre el Cáncer Colorrectal este año? ¿Se están centrando en la realización de pruebas de detección, la mejora de la calidad, la educación o el rediseño del sistema? Compartan lo que están haciendo en los comentarios a continuación.
Este contenido se tradujo de la edición en inglés de Medscape.
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