Introducción
España homologó más de 30.000 títulos de Medicina en este 2025. Una medida que abrió la puerta a muchas preguntas. ¿Se debe a la necesidad de cumplir con los plazos europeos y al acúmulo de retrasos? ¿Es una respuesta a la falta de médicos en plazas de difícil cobertura, que no resuelve el problema de la mejora de las condiciones laborales? En concreto, de más de 85.000 expedientes de homologación de todo tipo de estudios tramitados este 2025, no solo médicos, 79 % son homologaciones de titulaciones de medicina, 30.303 en un solo año.
La homologación es un proceso administrativo que no permite trabajar en la Sanidad Pública si no se tiene la especialidad. En principio, porque muchas plazas de médicos de Atención Primaria y Urgencias de zonas rurales se acaban cubriendo por médicos generalistas sin especialidad. Lo mismo que cubren muchas plazas de la Sanidad Privada. La cuestión es que, aunque aumenten las homologaciones, lo que no aumentan son las plazas MIR, por lo que esta homologación masiva puede suponer un cuello de botella a la hora de acceder a una plaza de formación sanitaria.
La propuesta de la OMC
Todas estas cuestiones se pusieron sobre la mesa en un debate organizado por la Organización Médica Colegial (OMC), que analizó todos estos datos en un nuevo informe y presentó una propuesta clara: plantear una mejora del proceso de homologación que plantee una prueba Evaluación Clínica Objetiva y Estructurada (ECOE) de competencias, para garantizar la excelencia clínica y poner en las mismas condiciones a los médicos homologados y los médicos egresados en facultades españolas, que sí tienen que pasar por esta exigencia.
Aumento de homologaciones
Según los datos expuestos por la OMC, para contextualizar las homologaciones y por qué ahora surge este debate, cabe destacar que desde 2015 a 2022, las homologaciones estaban en torno a 1.500 a 1.800, en 2021 subió a unas 7.000 homologaciones al año, pero en 2025, también por las directivas europeas y la automatización digital del proceso, se dio a conocer una homologación extraordinaria.
En concreto, España resolvió favorablemente 30.303 homologaciones de títulos de Medicina procedentes de países extracomunitarios, una cifra que representa 4,46 homologaciones por cada médico egresado de una facultad española en el mismo periodo, si se compara con los 6.800 médicos egresados este año.
El Dr. Tomás Cobo de la OMC expuso que se trata de una gran «descompensación» respecto a años anteriores, suponiendo por tanto «un incremento abrupto que no se acompaña de un ajuste en el sistema formativo». No obstante, como expertos entre los asistentes señalaron, hay que tener en cuenta que esta cifra no se traduce en una competencia directa de 30.000 más solicitudes al MIR, ya que no todos estos médicos viven en España. De hecho, el propio Ministerio de Ciencia admitió que muchos de estos títulos nunca se recogían, ya que muchas solicitudes solo se presentan como una posible alternativa, no como algo ipso facto.
Aún así, los médicos generales homologados que sí residen en España, al contar con esta residencia, no se presentan por el cupo de 10 % establecido para extracomunitarios, sino que lo hacen directamente compitiendo con los médicos egresados.
Comparativa con Europa
La cuestión de fondo es si el procedimiento español es equiparable al llevado a cabo en otros países de Europa occidental. A este respecto, el Dr. Antonio Trujillo, vicepresidente del COM de Málaga, declaró: «En Europa no homologan tantos, las cifras no son tan altas, y sobre todo, tienen unos procedimientos no de homologación administrativa directa, sino de una homologación clínica reforzada, una doble garantía, tanto para profesionales como pacientes».
Así, más allá de la homologación administrativa y el examen de idioma (en España se exige un B2 de español), también se plantean prácticas supervisadas y la necesaria colegiación para ejercer. Precisamente, la falta de datos de médicos colegiados en España es uno de los retos para saber cuántos médicos de los homologados realmente acaban ejerciendo en nuestro país.
Por ello, según se concluyó en el informe de la OMC: España es el único país de los seis analizados que no exige examen de conocimientos clínicos, no exige evaluación de competencia lingüística médica a solicitantes hispanohablantes, no exige práctica supervisada y no involucra al Colegio profesional en el procedimiento de homologación. Es el sistema más laxo de Europa occidental, por una diferencia estructural muy significativa.
No obstante, los expertos insistieron en que el mayor número de solicitudes no responde a la facilidad o no en el proceso, sino a la cuestión idiomática. Y es que, la mayoría de solicitudes proviene de Colombia, Venezuela, Cuba, Argentina, Ecuador, Perú e Italia. Igualmente se ha producido un importante incremento en el número de solicitudes de países del este y se señala que 14 % de las solicitudes globales pertenece a españoles que han cursado sus estudios en el extranjero.
Perspectiva de FACME y CESM
A este foro también acudían representantes de la Federación de Asociaciones Científico Médicas Españolas (FACME), que tras el mismo declararon en un comunicado que la federación considera necesario reforzar el actual sistema de homologación de títulos extracomunitarios para garantizar la calidad asistencial y la seguridad de los pacientes, y exigir una evaluación de competencias clínicas, idioma y práctica supervisada, como ya se exige en otros países de la Unión Europea (UE). Por ello, pone a disposición de las instituciones la capacidad técnica de las sociedades científicas-médicas para el diseño y desarrollo de dicha evaluación.
También participaron en este foro representantes de la Confederación Estatal de Sindicatos Médicos (CESM), que insistieron que esta situación supone un escenario preocupante puesto que, con el sistema actual de homologación y el acceso posterior al desempeño laboral, lo que se va a conseguir es perpetuar las precarias condiciones de trabajo de los profesionales, que se instrumentalizan como mano de obra barata para cubrir plazas que el resto de compañeros no han querido escoger, especialmente en las zonas calificadas como desiertos médicos.
Petición de la ECOE
Finalmente, la OMC concluyó que plantea la creación de un sistema de certificación de competencias clínicas previo a la colegiación efectiva y al ejercicio profesional, aplicable a todos los médicos cuya formación se haya realizado fuera de la Unión Europea, con independencia de su nacionalidad.
La Evaluación Clínica Objetiva y Estructurada (ECOE) propuesta por la corporación se basa en un formato de examen oral-práctico que evalúa las competencias mediante estaciones clínicas simuladas con escenarios estandarizados y evaluadores formados.
El objetivo es claro: pasar de una homologación exclusivamente administrativa a una homologación clínica reforzada, que certifique que todos los médicos que ejercen en España cuentan con las competencias clínicas mínimas exigibles para una práctica segura.
Este contenido fue originalmente publicado en El Médico Interactivo, parte de la Red Profesional de Medscape.
Disclaimer: Este artículo es solo para fines informativos y no debe ser considerado como un consejo médico. Se recomienda consultar a un profesional de la salud para cualquier inquietud médica.
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