Introducción
Este artículo forma parte de «Sangre, sudor y lágrimas«, un especial estadounidense que explora el futuro del diagnóstico y el monitoreo de la salud a través de los fluidos corporales.
Pacientes quieren saber por qué sus anillos Oura indican que están estresados a mitad de la noche. El término «blanco móvil» no se acerca siquiera a describir los retos en la optimización del tratamiento de la menopausia. Y la medición precisa de cortisol tiene un gran peso en la toma de decisiones clínicas.
Podríamos decir que no hay que sudar la gota gorda, pero el sudor será precisamente la clave. El santo grial de los datos de biomarcadores no invasivos —el monitoreo del sudor— está a punto de aportar información para todos estos retos y, tal vez, algún día, incluso mejore el seguimiento de la fertilidad.
El avance de la tecnología en diagnóstico
El campo del diagnóstico basado en el sudor se encuentra en un punto de inflexión realmente interesante, afirma Dayanne Mozaner Bordin, Ph. D., profesora de Química Analítica en la Universidad Tecnológica de Sídney, Australia.
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