México requiere realizar cambios en su estrategia de vacunación para elevar sus coberturas, las cuales en 2025 no alcanzaron 90 % para ninguna de las vacunas analizadas por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF). Entre los cambios que los especialistas plantearon se encuentran los siguientes: mejorar los registros de vacunación integrando datos de todas las instituciones del sector salud, fortalecer la infraestructura para el resguardo de las dosis y la manera de atender las brechas que limitan la vacunación en comunidades alejadas o en condiciones de marginación.
Durante el Congreso de Vacunología 2026 se discutieron los desafíos para recuperar las coberturas vacunales tanto en México como en la región de las Américas, por lo que destacaron las medidas que deben implementar las instituciones de salud, así como el papel de los médicos en la promoción de la vacunación para no perder oportunidades de aplicar dosis.
Las más recientes estimaciones de la OMS y el UNICEF sobre la cobertura nacional de vacunación (conocidas como WUENIC) señalan que en 2025 en México no se superó 90 %, ya que ninguna de las 13 vacunas evaluadas alcanzó ese porcentaje. No obstante, el número de niños con cero dosis (aquellos que no han recibido la primera dosis de la vacuna DTP que protege contra difteria, tétanos y tos ferina) fue de 218.000, cifra menor a la reportada en 2024 (341.000) y en 2019 (336.000).
Los datos de estos organismos señalan que la vacuna BCG, que protege contra la tuberculosis, alcanzó 88 % de cobertura y la primera dosis de DTP, 89 %; en cuanto a la primera dosis contra el sarampión, la cobertura se ubicó en 88 %, mientras que la segunda registró 69 %.
La Dra. María Radilla Vázquez, oficial de Salud de UNICEF México, señaló: «Si bien la cifra mejoró, la evidencia que lo sostiene se debilitó un poco», ya que al hacer las estimaciones vacunales con base en información proporcionada por las instituciones de salud se encontraron diferencias como coberturas en algunas vacunas superiores a 100 %.
La especialista atribuyó estas discrepancias a errores en la captura de la información, así como a falta de registros unificados debido a la fragmentación del sistema de salud en la que cada institución tiene sus datos, lo cual deriva en el subregistro de dosis.
«Cuando escribimos en computadora puede haber errores tipográficos y esto puede crear nuevas variantes. Al momento de hacer un análisis nos encontramos con que hay sarampión con acento, sin acento o con espacio, con lo que al realizar un análisis no se refleja la realidad. Incluso hay vacunas que cambiaron de nombre o varió la forma en que se escriben entre un año y otro», apuntó.
Destacó que la migración dentro del país también dificulta el registro de las dosis aplicadas, en especial, las de refuerzo. «Puede ser que el infante haya sido vacunado en un estado y sus familiares migren, con lo que la segunda dosis se registra en otra entidad. Lo mismo ocurre con los jornaleros agrícolas que deben moverse, no hay esa portabilidad de datos que permita dar seguimiento de las dosis en el sistema».
La médica añadió que otra barrera para la vacunación es la dificultad de llegar a las comunidades alejadas y asentamientos en condiciones de marginación, donde dependen de las unidades móviles para acceder a Servicios de Salud y no se cuenta con las condiciones para almacenar las vacunas.
Asimismo, indicó que el país debe trabajar en mejorar sus sistemas de información y recomendó la creación de un ente de verificación independiente que evalúe los datos de vacunación. «Una persona que no tiene sesgos ni la necesidad de que alguien le esté diciendo que dé buenos números. ¿Para qué? Para que podamos ver los números como son en realidad».
Resaltó que se requiere contar con un análisis subnacional de las coberturas para tener el registro de las comunidades alejadas y con la trazabilidad de los datos incluso de la población en situación de migración.
También destacó la necesidad de desarrollar la interoperabilidad entre los sistemas de información de las diferentes instituciones de salud, para tener todos los datos integrados, además de contar con un registro nominal de todos los niños y niñas, que incluya a quienes viven en comunidades alejadas, para dar seguimiento de sus vacunas desde el nacimiento y a lo largo de su vida.
Principales barreras para la vacunación en México
El Dr. Antonio Luévanos Velázquez, infectólogo pediatra y vicepresidente del Consejo Mexicano de Certificación en Pediatría, señaló que el principal desafío para mejorar las coberturas en México es asegurar la disponibilidad continua de las vacunas, lo cual implica contar con la infraestructura necesaria para la conservación de las dosis, en especial en las comunidades remotas.
«Tenemos retos estructurales. Hay una cadena logística en donde puede fallar la de frío y lamentablemente si se pierden vacunas y aplicamos algunas de las que no estemos seguros que fueran debidamente conservadas, se corre el riesgo de que puedan aparecer casos», apuntó.
El Dr. Luévanos agregó que en México no hay tanta presencia de grupos con vacilación a la vacunación, sino que la población no puede vacunarse debido a las barreras que enfrenta para poder aplicarse dosis, ya sea la lejanía de los Servicios de Salud o la poca disponibilidad del fármaco.
«Existen barreras para que una persona pueda recibir la vacuna: tiempo, lugar en donde vive o que el día que acude al centro de salud, el personal esté de vacaciones, entre otras. Esos detalles hacen que se pierdan oportunidades de vacunación», enfatizó.
El especialista destacó el papel del personal médico en la promoción de la vacunación, así como la importancia de aprovechar cada visita al consultorio para revisar cartillas y preguntar por las dosis aplicadas y en caso de faltar alguna aplicarla, añadiendo que pediatras y ginecoobstetras deben trabajar de la mano para informar sobre las dosis que deben aplicarse durante la gestación y después del nacimiento.
Eliminación de enfermedades prevenibles por vacunación
El Dr. José Moya Medina, representante de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) en México, recordó que las coberturas de vacunación disminuyeron en distintos países de la región y advirtió que esta situación incrementa el riesgo de que vuelvan enfermedades que ya habían sido controladas, como ocurre con el sarampión y la tos ferina.
Resaltó la importancia de mantener coberturas superiores a 95 % para que sigan controladas las enfermedades que ya no circulan en la región. «Es el gran desafío que tenemos hoy en día, porque nuestras coberturas han disminuido y obviamente eso nos ha puesto en riesgo de reintroducción, como vemos con el sarampión».
También recordó que en 2016 la región de las Américas eliminó el sarampión, lo cual representó un acontecimiento importante de salud pública en la región; no obstante, a los pocos meses empezaron casos en Venezuela, luego en Brasil, donde se sostuvo varios años la transmisión, con lo que perdió la condición de eliminación junto con la región de las Américas.
Para 2024 la región recuperó la condición de eliminación, pero nuevamente comenzó la transmisión del virus en Canadá, Estados Unidos y México. «En la reunión del comité de verificación del año pasado en noviembre, Canadá perdió esa condición y otra vez la región de las Américas. En noviembre se reunirá nuevamente la comisión y se analizará el escenario que tenemos», apuntó.
El Dr. Moya destacó que si bien en las Américas históricamente la población ha tenido confianza en las vacunas y campañas, como la creación de la Semana de la Vacunación, han contribuido a alcanzar buenas coberturas de vacunación, en la actualidad el panorama es complejo debido a la presencia de los grupos con vacilación a la vacunación.
«El desafío para sostener buenas coberturas es enorme porque en las redes sociales los grupos con vacilación a la vacunación tienen presencia realmente importante, lo que hace que mucha gente entre en discusión o pierda la confianza en las vacunas», agregó.
Asimismo, resaltó que en las Américas la vacunación ha logrado la eliminación en la región de enfermedades como poliomielitis, tétanos neonatal, rubéola y fiebre amarilla, entre otras, por lo que recomendó a los países de la región trabajar intersectorialmente para elevar las coberturas de vacunación y prevenir que regrese la transmisión de padecimientos que ya estaban controlados.
El Congreso de Vacunología 2026 se llevó a cabo del 13 al 15 de agosto en la Ciudad de México y fue organizado por la Asociación Mexicana de Vacunología. El Dr. Moya y el Dr. Luévano han declarado no tener ningún conflicto e interés económico pertinente.
Disclaimer: La información proporcionada en este artículo es para fines educativos y no debe considerarse como consejo médico. Siempre consulte a un profesional de la salud para obtener orientación específica.
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