Nuevo enfoque en anticoagulantes
La forma más rápida de desarrollar una nueva terapia anticoagulante que prevenga los coágulos sanguíneos sin prolongar el tiempo de sangrado o la cicatrización podría ser a través de un caracol terrestre.
Un reciente estudio preclínico publicado en ACS Central Science exploró moléculas bioactivas derivadas del caracol terrestre Camaena cicatricosa y halló un compuesto que reducía significativamente la formación de coágulos, sin extender el tiempo de sangrado o la curación de heridas en modelos con roedores, cuestionando así la creencia de que un tratamiento anticoagulante efectivo debe alterar los procesos fisiológicos de reparación.
La autora principal del estudio, Lisha Lin, PhD, destacó la identificación de un nuevo polisacárido que mostró actividad anticoagulante al inhibir una nueva diana, con un mecanismo de acción diferente al de las heparinas.
Selección del caracol terrestre
La elección de C cicatricosa marca un cambio significativo. El equipo examinó diversas biomoléculas de moluscos en busca de estrategias anticoagulantes más seguras, aislando un nuevo glicosaminoglicano galactosilado (CCG) de esta especie.
Lin explicó que estudiaron la actividad anticoagulante de glicosaminoglicanos de tres especies de caracol, encontrando que solo el de C cicatricosa mostraba actividad. Esta selectividad fue crucial, indicando que las ramificaciones de galactosa y la sustitución de sulfato eran determinantes.
Esperanzas de reducción de hemorragias
Durante décadas, la terapia anticoagulante ha supuesto que inhibir coágulos aumenta el riesgo de hemorragia. Médicos que tratan a pacientes con trombosis enfrentan el constante dilema de equilibrar la prevención de coágulos y el riesgo de hemorragia.
Los tratamientos actuales, como la heparina y los anticoagulantes orales directos, son menos específicos, lo que limita su eficacia, con riesgos asociados de epistaxis y hemorragias gastrointestinales significativas.
El Dr. Yazan Abou-Ismail, hematólogo, mencionó el interés en “desacoplar” trombosis de hemostasia y señaló la importancia de entender cómo la nueva terapia podría influir en la salud sin aumentar el riesgo de hemorragia.
Sorpresas en los hallazgos
Los investigadores se sorprendieron al encontrar una separación clara entre la actividad antitrombótica y el riesgo de hemorragia, y la preservación de la cicatrización normal de las heridas desafía la creencia de que interferir en la coagulación afecta la reparación tisular.
Lin expresó entusiasmo, aunque reconoció que la investigación está en una fase básica, alentando la exploración de esta opción anticoagulante con bajo riesgo de hemorragia.
Un nuevo rumbo en anticoagulantes
El Dr. Abou-Ismail reconoció el potencial de este nuevo mecanismo de acción en pacientes con tratamientos fallidos. Sin embargo, es prematuro concluir su efectividad, y hay que continuar la investigación para asegurar su viabilidad en el futuro.
Se ha buscado alternativas más seguras a la heparina durante décadas, aunque la mayoría de las opciones aún operan bajo la inhibición global de la coagulación. Este caracol puede ser un avance significativo.
Disclaimer: Este artículo es solo para fines informativos y no debe considerarse un consejo médico. Siempre consulte a un médico o especialista para obtener consejos sobre tratamientos médicos o condiciones de salud.
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