Investigación reciente sobre la lipoproteína(a)
En la actualidad, numerosos estudios epidemiológicos, genéticos y de aleatorización mendeliana han demostrado que los niveles elevados de lipoproteína(a) no solo se asocian con la enfermedad cardiovascular, sino que la causan. Por lo tanto, la lipoproteína(a) es un marcador emergente que permite identificar el riesgo residual y orientar estrategias preventivas. Es un factor de riesgo importante, independiente y determinado genéticamente. Valores a partir de 5 mg/dL ya incrementan el riesgo, que aumenta de forma continua y lineal. A partir de 50 mg/dL se considera el punto de corte a partir del cual el paciente es de riesgo alto o muy alto, asociado con mayor progresión de la placa de ateroma y es un fuerte predictor de infarto de miocardio, ictus y estenosis aórtica en pacientes aún sin otros factores de riesgo.
Evolución de los niveles de lipoproteína(a)
La lipoproteína(a) es un parámetro determinado por la genética, que explica aproximadamente el 90 % de sus niveles. Con variaciones del 5–10 % restante. Desde el nacimiento hasta los 24 meses, se produce un incremento de los niveles que luego se estabilizan hasta la adolescencia, donde puede observarse un nuevo pico.
Recomendaciones para su medición
Las guías clínicas recomiendan medir la lipoproteína(a) al menos una vez en la vida, preferiblemente a partir de los 18 años, especialmente en pacientes con antecedentes de enfermedad cardiovascular aterotrombótica precoz, y en aquellos con riesgo cardiovascular moderado o alto. También se recomienda su medición en casos de elevación persistente del colesterol LDL.a pesar del tratamiento.
Variaciones según factores hormonales
En términos generales, los niveles de lipoproteína(a) se mantienen estables a lo largo de la vida. Sin embargo, en las mujeres pueden experimentar variaciones asociadas a cambios hormonales, especialmente durante la menarquia, el embarazo y la menopausia.
Importancia de la medición específica
Es crucial medir la lipoproteína(a) de forma específica, ya que puede interferir en la medición del colesterol LDL. Algunos laboratorios corrigen el colesterol LDL teniendo en cuenta la lipoproteína(a). La lipoproteína(a) puede medirse en nmol/l o en mg/dL, presentando diferencias relevantes desde el punto de vista clínico.
Seguimiento de los pacientes
En general, es suficiente realizar una única determinación en la vida, pero puede ser necesario repetir la medición en determinadas condiciones. Asimismo, se recomienda reevaluar en contextos específicos como enfermedad renal crónica avanzada o durante procesos agudos.
Opciones de tratamiento actuales
Las opciones para reducir la lipoproteína(a) incluyen la ezetimiba y la aféresis de lipoproteínas. Sin embargo, se están investigando nuevas estrategias que podrían tener un impacto significativo en la reducción de los niveles de lipoproteína(a).
Nota de descargo de responsabilidad
La información aquí proporcionada es solo con fines educativos y no debe interpretarse como consejo médico. Se recomienda consultar a un profesional de la salud para obtener un diagnóstico y tratamiento adecuados.
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