Introducción
El aceite de coco, obtenido del fruto seco de la especie Cocos nucifera (coco), está compuesto en un 90 % por triglicéridos saturados y se utiliza como agente acondicionante para piel y tegumentos, así como ingrediente perfumante en cientos de formulaciones, en concentraciones que oscilan entre 0,0001 % y 70 %. Cabe destacar que el aceite de coco también cuenta con una larga tradición de uso en la medicina tradicional China y ayurvédica, así como en la preparación de alimentos. De hecho, el aceite de coco es un ingrediente básico en la dieta de Sri Lanka, así como en otras de Sureste Asiático, África y Sudamérica, donde se cultiva el coco.
El aceite de coco también lo han utilizado para hidratar la piel durante varios siglos personas que viven en regiones tropicales y subtropicales. Se sabe que tiene actividad antienvejecimiento, antiinflamatoria y antioxidante. Esta columna se centra en las pruebas recientes de los amplios beneficios para la salud de la piel derivados del uso del aceite de coco.
Composición química
El aceite de coco virgen, o el aceite sin procesar derivado del endocarpio de un coco fresco, se compone principalmente de ácidos grasos saturados, entre los que se incluyen el cáprico (7 %), el caprílico (8 %), el láurico (49 %), el mirístico (18 %), el oleico (6 %), el palmítico (8 %), el esteárico (2 %) y los fenólicos, así como de triglicéridos de cadena media, polifenoles, hierro y vitaminas E y K. Se cree que el aceite de coco tiene actividad anticancerígena, antidiabética, antiinflamatoria, antimicrobiana, antioxidante y protector de la barrera cutánea.
La monolaurina, un monoglicérido derivado del ácido láurico, constituye 50 % del contenido graso del coco y tiene notables efectos antibacterianos contra Propionibacterium acnes, Staphylococcus aureus y Staphylococcus epidermidis. El aceite de coco en concentraciones de 5 % a 40 % (p/p) muestra actividad antibacteriana contra Pseudomonas aeruginosa, Escherichia coli, Proteus vulgaris y Bacillus subtilis.
Cicatrización de heridas
En 2010, Nevin y Rajamohan demostraron que la aplicación tópica de aceite de coco virgen prensado en frío en ratas Sprague-Dawley hembras jóvenes, una vez al día durante 10 días, produjo una epitelización y una cicatrización más rápidas en las ratas tratadas en comparación con los controles. Se observaron niveles aumentados de colágeno, elastina, glicosaminoglicanos, hexosa, proteínas y ácido siálico en el tejido de granulación.
Nueve años más tarde, Meliala y sus colegas demostraron que el aceite de coco virgen y el aceite de coco virgen hidrolizado potenciaban la expresión proteica de MMP-9, PDGF-BB y TGF-beta-1 en líneas celulares NIH-3T3, lo que sugiere su actividad en la cicatrización de heridas. Señalaron que la versión hidrolizada era más activa.
Salud capilar
Se ha descrito que el aceite de coco virgen proporciona efectos emolientes y acondicionadores del cabello, aporta brillo, reduce la rotura del cabello y oscurece el cabello. También contribuye al tratamiento de la caída del cabello gracias a su reconocida actividad antioxidante, antiinflamatoria, antimicrobiana e inmunomoduladora.
El aceite de coco es un ingrediente clave en champús, acondicionadores, cremas y pomadas, en los que se utiliza para fortalecer el cabello dañado y sano. En una revisión sistemática de 2022 de la literatura sobre los aceites utilizados tradicionalmente para tratar el cabello de las personas de color, Phong y sus colegas identificaron 22 artículos que cumplían los criterios de inclusión. Basándose en este material, concluyeron que el aceite de coco ha demostrado eficacia clínica en el tratamiento del cabello quebradizo y las infestaciones capilares.
Actividad antiinflamatoria y salud de la barrera cutánea
Al promover la expresión de los componentes del estrato córneo en la epidermis, el aceite de coco mejora la función de barrera del estrato córneo.
En 2017, Kim y sus colegas estudiaron los efectos del extracto de coco cultivado sobre piel humana explantada expuesta a la radiación ultravioleta B. Las muestras de piel tratadas con el extracto mostraron una expresión elevada de los componentes de las células del estrato córneo, que dan protección a la piel. La expresión de marcadores inflamatorios también se redujo en el grupo tratado. Además, la expresión de colágeno y de hialuronano sintasa-3 aumentó en el grupo tratado. Los autores concluyeron que el extracto de coco cultivado mejoraba las funciones de barrera del estrato córneo y ejercía actividad antiinflamatoria, funciones que atribuyeron a los abundantes polifenoles y ácidos grasos presentes en el coco.
En 2018, Varma y sus colegas demostraron que el aceite de coco virgen tiene actividad antiinflamatoria y protectora de la piel al inhibir los marcadores inflamatorios y mejorar la función de barrera cutánea, elevando específicamente la expresión de aquaporina-3, involucrina y filagrina. Concluyeron que estas propiedades justifican el uso del aceite de coco virgen en productos para el cuidado de la piel.
En comparación con otros aceites
Utilizado como hidratante para tratar la piel con sequedad leve-moderada, el aceite de coco ha demostrado una eficacia y seguridad equiparables a las del aceite mineral.
En una revisión de estudios clínicos realizada por Poljšak y Kocevar Glavac en 2022, el aceite de coco fue uno de los tres aceites utilizados en pacientes con dermatitis atópica y obtuvo mejores resultados que el aceite mineral. En otro ensayo, el aceite de coco también redujo significativamente la colonización por S. aureus en comparación con el aceite de oliva.
Tratamiento de la piel del recién nacido
En 2014, Evangelista y sus colegas llevaron a cabo un ensayo clínico aleatorizado y doble enmascarado para comparar los efectos del aceite de coco virgen tópico y el aceite mineral sobre los valores del SCORAD (SCORing de la dermatitis atópica), la pérdida de agua transepidérmica (TEWL) y la capacitancia cutánea en 117 pacientes pediátricos con dermatitis atópica leve-moderada durante 8 semanas. El grupo que recibió aceite de coco obtuvo mejores resultados en todos los parámetros, y ambos aceites disminuyeron los signos de la dermatitis atópica. Los investigadores concluyeron que el aceite de coco virgen tópico era superior al aceite mineral para los pacientes pediátricos con dermatitis atópica leve-moderada en cuanto a las evaluaciones clínicas e instrumentales.
Al año siguiente, Nangia y sus colegas determinaron que la aplicación de aceite de coco disminuía la pérdida de agua transepidérmica sin aumentar la colonización cutánea en neonatos con muy bajo peso al nacer.
En 2018, Strunk y sus colegas llevaron a cabo un ensayo controlado aleatorizado abierto para evaluar la viabilidad, la seguridad y la eficacia del aceite de coco tópico en el tratamiento de la piel de 72 recién nacidos muy prematuros (< 30 semanas de edad gestacional). El estudio no mostró efectos adversos y se concluyó que el aceite de coco aplicado tópicamente era un tratamiento viable. La puntuación del estado cutáneo neonatal en el grupo tratado con aceite de coco se mantuvo estable a lo largo del estudio, mientras que disminuyó en el grupo de control. Los investigadores concluyeron que la superioridad del aceite de coco frente a la atención habitual justifica la realización de estudios adicionales.
Dos años más tarde, Konar y sus colegas informaron sobre un ensayo controlado aleatorizado para determinar la eficacia de la aplicación de aceite de coco en la piel de los recién nacidos prematuros. El grupo de intervención recibió aceite de coco virgen (n = 1146), y el grupo de control recibió únicamente masajes corporales (n = 1148). Se observó una mayor madurez cutánea, así como mejores resultados en el desarrollo neurológico, en el grupo que recibió el aceite de coco, junto con una menor incidencia de hipotermia y apnea. No se observaron efectos adversos secundarios significativos.
Seguridad
En Estados Unidos, el informe final sobre la evaluación de la seguridad del aceite de coco, publicado en 2011, reveló que el aceite y sus componentes relacionados son considerados seguros como ingredientes cosméticos por el Panel de Expertos en Revisión de Ingredientes Cosméticos.
Conclusión
El aceite de coco cuenta con una larga historia de usos médicos, nutricionales y de otro tipo. La evidencia actual respalda el uso de este agente botánico para promover la salud de la piel. Se necesita más investigación para determinar las aplicaciones terapéuticas de este popular producto natural.
Nota de descargo de responsabilidad: Este contenido es solo para fines informativos y no debe considerarse un consejo médico. Siempre consulte a un profesional de la salud calificado para cualquier duda sobre su salud o tratamiento.
Fuente: https://espanol.medscape.com/viewarticle/evidencia-actual-del-aceite-coco-2026a1000hoq
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