Aunque las infecciones por hantavirus son poco frecuentes, pueden presentar signos y síntomas que lleven a pacientes a la consulta de dermatología.
Los signos cutáneos de la enfermedad por hantavirus resultan sutiles y variables, por lo que expertos describieron a Medscape Noticias Médicas algunos datos clave para que esta infección no pase desapercibida.
Patrones de Diagnóstico
«La dermatología relacionada con el hantavirus se basa fundamentalmente en el reconocimiento de patrones, más que en la identificación de un exantema específico», afirmó el Dr. Giuseppe Gallo, dermatólogo y director de la Clínica Ambulatoria de Cabello y Uñas de la Universidad de Turín, en Turín, e investigador de la Universidad de Bolonia, en Bolonia, ambas en Italia. El Dr. Gallo fue autor principal de un artículo de revisión recientemente publicado en International Journal of Dermatology sobre las manifestaciones cutáneas de la infección por hantavirus. «Las manifestaciones visibles reflejan disfunción endotelial, aumento de la permeabilidad capilar, trombocitopenia y disfunción plaquetaria, lo que explica la combinación de eritema, petequias, púrpura y hemorragias mucosas», explicó a Medscape Noticias Médicas.
Tasa de Letalidad y Síntomas
Según los Centros de Control y Prevención de Enfermedades de Estados Unidos, el síndrome pulmonar por hantavirus ha mostrado una tasa de letalidad cercana a 35 %. La enfermedad cobró mayor notoriedad en mayo de este año, cuando se notificaron 13 casos de infección por el virus Andes —un hantavirus con capacidad documentada de transmisión limitada de persona a persona— vinculados a un crucero internacional, con un saldo de tres personas fallecidas.
Los órganos más afectados son riñones y pulmones. Las manifestaciones cutáneas «pueden aparecer antes de que se evidencien las complicaciones sistémicas», a consecuencia de «la trombocitopenia y la fuga vascular, más que de una invasión viral directa del tejido cutáneo», según un breve informe publicado en julio en Journal of the American Academy of Dermatology.
Manifestaciones Cutáneas
«En el síndrome cardiopulmonar por hantavirus se han descrito petequias en axilas y extremidades y, en raras ocasiones, una erupción similar a la del sarampión asociada con el virus Andes», explicó una de las autoras del informe, Catherine Shen, estudiante de Medicina de la Universidad de Pensilvania, en Filadelfia, Estados Unidos. «Para la fiebre hemorrágica con síndrome renal, los hallazgos son más diversos y menos específicos: van desde la rubefacción facial hasta las petequias, e incluso hemorragias mucosas. Los casos graves pueden presentar púrpura y equimosis», añadió.
Otros signos serían menos evidentes, por lo mismo, resultan reveladores en el contexto adecuado.
«Algunos de los hallazgos más útiles pueden ser muy sutiles», señaló el Dr. Gallo. «Unas pocas máculas que no palidecen a la presión en las axilas; un pequeño grupo de petequias palatinas o gingivales; una leve rubefacción facial o una hemorragia subconjuntival sin causa aparente pueden enseñar más que una erupción cutánea generalizada, al aparecer en un paciente febril con trombocitopenia y alteraciones renales».
Dificultades Diagnósticas
Para complicar más el diagnóstico, las afecciones que provocan un recuento bajo de plaquetas pueden presentar signos cutáneos similares.
«Dado el exantema petequial, otras enfermedades pueden presentar un cuadro similar al de una infección por hantavirus», declaró el Dr. Misha Rosenbach, profesor de Dermatología, vicedirector de formación y director del programa de residencia en Dermatología de la Universidad de Pensilvania, en Estados Unidos, también coautor del informe publicado en Journal of the American Academy of Dermatology.
Causas Alternativas
«Algunas reacciones sistémicas a los medicamentos, como la tormenta de citocinas o el síndrome de fuga capilar, podrían ser la causa», aclaró. No obstante, no deja de considerar otras infecciones, incluidas algunas producto de virus, como el dengue, que puede causar un exantema y una rubefacción similares, «o quizá el zika, que puede provocar cierta hiperemia conjuntival junto con un exantema morbiliforme inespecífico, así como la meningococemia, donde se han comprobado petequias extensas», pormenorizó.
Acción Rápida en el Diagnóstico
Si un dermatólogo o dermatóloga sospecha que un paciente puede presentar una infección por hantavirus, es fundamental actuar con rapidez.
«Lo más importante es actuar con rapidez», subrayó Shen. «Se debe obtener una historia clínica detallada sobre las posibles exposiciones, incluido el contacto con roedores y los viajes recientes. Si se observan hallazgos cutáneos sugestivos, junto con fiebre, mialgias y cualquier signo de afectación pulmonar o renal, se debe derivar al paciente o la paciente al servicio de urgencias, consultar al servicio de enfermedades infecciosas y notificar el caso a las autoridades sanitarias locales».
Shen y el Dr. Rosenbach recomendaron el Emerging Diseases Resource Center de la American Academy of Dermatology (AAD) como fuente de información sobre el hantavirus y otras enfermedades para especialistas.
Según el Dr. Gallo, dado que no existe un signo cutáneo patognomónico de la infección por hantavirus, los y las profesionales deben considerar el cuadro clínico completo antes de llegar a una conclusión.
«El mensaje clave para especialistas en dermatología es integrar las características morfológicas, los hallazgos sistémicos, las alteraciones de laboratorio y los antecedentes epidemiológicos, en lugar de basarse en un único signo cutáneo», concluyó.
Los autores del estudio declararon no tener conflictos de interés pertinentes. El Dr. Rosenbach es vicepresidente del Grupo de Trabajo sobre Enfermedades Emergentes de la American Academy of Dermatology, pero no representa oficialmente a esta institución.
Este contenido se tradujo de la edición en inglés de Medscape.
- Actividades exclusivas para profesionales de la salud (advisory boards, cobertura de congresos, webinars)
- Guardá los artículos que te sirven para ver más tarde
- Recibí cada semana lo más relevante de tu especialidad







