Contexto del brote
Se reportan tres fallecidos, varios enfermos graves y prohibición para atracar en Cabo Verde. En el centro de todo, se encuentra un patógeno que suele aparecer en contextos completamente diferentes: el posible brote de hantavirus en el buque de expedición «Hondius» en el Atlántico plantea a médicos y epidemiólogos un desafío inusual. Los sucesos ocurridos frente a las costas de Cabo Verde solo se ajustan parcialmente al patrón conocido de esta zoonosis. Por su parte, el Ministerio de Sanidad ha informado que 13 pasajeros y un miembro de la tripulación españoles se encuentran a bordo del crucero afectado, cuyas «evidencias actuales» apuntan a un contagio producido a bordo.
Brote inusual
«Se trata de un brote infeccioso extraordinario, que no cabría esperar en esta forma en un crucero», declaró el Dr. Jonas Schmidt-Chanasit al Science Media Center Germany (SMC). El Dr. Schmidt-Chanasit investiga en el Instituto Bernhard Nocht de Medicina Tropical (BNITM) en Hamburgo. «Ahora será decisiva la confirmación virológica y la secuenciación».
Preguntas sin respuesta
Hasta el momento, tres pasajeros han fallecido, entre ellos un ciudadano alemán. Aún no se ha determinado con certeza si el hantavirus fue la causa real de la muerte. La infección solo se ha confirmado en un pasajero quien fue trasladado en helicóptero a cuidados intensivos. Otros miembros de la tripulación presentan síntomas respiratorios, pero el virus aún no se ha detectado en ellos. Se reportan un total de cinco casos sospechosos.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) considera la situación grave, pero actualmente no observa un mayor riesgo para la población general. No obstante, el incidente plantea interrogantes cruciales, tanto en lo que respecta al diagnóstico como a las posibles vías de transmisión.
Hantavirus: Zoonosis conocidas
Europa (especialmente virus Puumala y Dobrava)
- Distribución: Europa del Norte y Central.
- Vectores: topillo rojo, ratón de campo.
- Presentación clínica: generalmente de curso leve, con afectación renal.
Asia (especialmente virus Hantaan y Seoul)
- Distribución: Asia Oriental.
- Vectores Hantaan: ratón de campo rayado (Apodemus agrarius).
- Vectores Seoul: rata parda (Rattus norvegicus) y rata negra (Rattus rattus).
- Presentación clínica: fiebre hemorrágica con síndrome renal.
Norteamérica y Sudamérica (especialmente virus Sin Nombre y Andes)
- Distribución: Estados Unidos, Canadá, Sudamérica.
- Vectores: diversos roedores (p. ej., ratón ciervo).
- Presentación clínica: síndrome cardiopulmonar, a menudo grave.
«Los hantavirus suelen transmitirse por roedores infectados», explicó el Dr. Schmidt-Chanasit. «La infección humana generalmente se produce al inhalar polvo que contiene el patógeno, contaminado con la orina, las heces o la saliva de roedores infectados, o por contacto directo con dichas excreciones». Los humanos son huéspedes accidentales para la mayoría de los hantavirus, por lo que no se produce transmisión significativa de persona a persona.
Posibles vías de infección
Esto hace que un diagnóstico diferencial cuidadoso sea aún más importante, especialmente en lo que respecta a virus raros como el virus de los Andes sudamericanos. «Se ha descrito la transmisión de persona a persona por contacto cercano para este hantavirus», explicó el Dr. Schmidt-Chanasit. «Dado que el barco procedía del sur de Argentina, esta posibilidad debe tomarse en serio en el diagnóstico diferencial». En última instancia, solo la secuenciación virológica puede brindar claridad.
Según el Dr. Schmidt-Chanasit, son posibles varios escenarios: «En primer lugar, una o más personas podrían haberse infectado previamente en Argentina o en la zona de exposición sudamericana y haber traído el virus a bordo», explicó. Si se trata del virus de los Andes, entonces sería concebible una mayor transmisión a bordo a través del contacto cercano.
«En segundo lugar, la infección también podría ser causada por roedores a bordo o por alimentos contaminados, áreas de almacenamiento, camarotes, superficies o polvo; por ejemplo, si ratones o ratas han colonizado el barco o las áreas de almacenamiento», continuó el Dr. Schmidt-Chanasit.
Según el experto, ahora es necesario esclarecer ambas posibilidades mediante investigaciones epidemiológicas, inspecciones ambientales, control de roedores y diagnósticos virológicos.
Síntomas y evolución
Según el Instituto Robert Koch (RKI), los síntomas de las infecciones por hantavirus son heterogéneos y a menudo inespecíficos. Muchas infecciones pasan desapercibidas. Los casos sintomáticos suelen comenzar de forma repentina con fiebre, dolor de cabeza, dolor de espalda y abdominal, así como síntomas gastrointestinales.
Pueden desarrollarse dos síndromes principales: en Europa, debido a los virus circulantes (véase el recuadro), predomina la fiebre hemorrágica con síndrome renal, caracterizada por insuficiencia renal aguda, trombocitopenia y trastornos circulatorios. En América, sin embargo, el síndrome cardiopulmonar es el más frecuente, caracterizado por una insuficiencia respiratoria de rápida progresión que conduce al síndrome de dificultad respiratoria aguda (SDRA) y que presenta una tasa de mortalidad significativamente mayor. Estas diferencias pueden atribuirse principalmente a los distintos tipos de hantavirus.
Los síntomas respiratorios observados en los miembros de la tripulación, así como en el paciente en estado crítico de cuidados intensivos, podrían indicar afectación pulmonar. Esto respaldaría la hipótesis de un hantavirus del «Nuevo Mundo»; sin embargo, sigue siendo una hipótesis hasta que se disponga de datos para su tipificación.
Diagnóstico y atención médica
Pero, ¿qué sucede después? «En primer lugar, todos los pasajeros y miembros de la tripulación deben someterse a un examen médico y ser interrogados sobre síntomas, posibles exposiciones y contactos cercanos», comentó el Dr. Schmidt-Chanasit. «Las personas con fiebre, mialgia, dolor de cabeza, problemas gastrointestinales, tos, dificultad para respirar, trombocitopenia o signos de enfermedad pulmonar grave deben ser examinadas médicamente y aisladas de inmediato».
En personas sintomáticas, se recomienda realizar diagnósticos específicos de hantavirus: idealmente mediante PCR (reacción en cadena de la polimerasa) o detección de ácidos nucleicos y posterior secuenciación.
Actualmente, solo se dispone de tratamientos de apoyo. Estos abarcan desde la atención sintomática hasta la atención intensiva con diálisis o ventilación mecánica. No existe una terapia antiviral específica establecida, aunque hay evidencia de mayor beneficio con el uso de ribavirina en la fiebre hemorrágica con síndrome renal (especialmente por Hantaan, cuando se administra de forma precoz), frente a su uso en el síndrome cardiopulmonar americano, donde los datos son mucho más limitados.
En un crucero, surgen desafíos logísticos adicionales. La negativa de Cabo Verde a conceder el permiso de atraque ilustra el papel que desempeñan las evaluaciones de riesgo internacionales en este tipo de situaciones.
Riesgo para España
En España, según el Ministerio de Sanidad, el brote se encuentra en estos momentos limitado al crucero con 13 pasajeros y un tripulante españoles, en principio, en buen estado de salud. El ministerio precisó que, en caso de detectarse contactos de riesgo o casos sintomáticos entre los pasajeros españoles, o de tener que atender a enfermos en España, el sistema sanitario estaría preparado para hacerlo con seguridad y reducir al mínimo el riesgo de nuevas transmisiones secundarias. En este sentido, la institución consideró que el riesgo para la población española es muy bajo.
Conclusión sobre la importancia del caso
El presunto brote de hantavirus a bordo del crucero destaca no tanto por el número de casos, sino por su contexto atípico. Las infecciones por hantavirus son generalmente raras, la mayoría con baja mortalidad, especialmente en casos de infección por el virus Puumala. Sin embargo, los brotes recurrentes demuestran que la enfermedad puede presentarse con mayor frecuencia en ciertas condiciones, como en grandes poblaciones de roedores. Asimismo, el caso actual difiere significativamente de estos patrones conocidos. Un posible foco de infección en un espacio confinado, sumado a vías de transmisión poco claras, hace que una investigación epidemiológica exhaustiva sea absolutamente esencial. En la práctica clínica, esto subraya principalmente la necesidad de considerar casos de infección raros e inusuales, especialmente en aquellos con síntomas respiratorios o renales poco claros tras un viaje al extranjero.
Disclaimer: Esta información no sustituye la consulta médica. Siempre consulte a un profesional de la salud para el diagnóstico y tratamiento de enfermedades.
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