La obesidad altera el sistema inmunitario y afecta a casi una de cada cinco personas adultas en Alemania. Por ejemplo, las muestras de sangre de personas con obesidad contienen casi siempre niveles elevados de monocitos intermedios. Estos leucocitos, particularmente proinflamatorios, también se encuentran en mayor número en pacientes con artritis reumatoide, entre otras enfermedades. Se asocian con niveles más altos de linfocitos T cooperadores 17, los cuales desempeñan funciones cruciales en la inflamación articular y la resorción ósea.
Cambio Posible en los Monocitos
Sin embargo, los cambios en los monocitos relacionados con la obesidad son reversibles, según señaló el Dr. Ulf Wagner en un comunicado de prensa previo al Congreso Alemán de Reumatología de 2026. El Dr. Wagner es vicepresidente de la Sociedad Alemana de Reumatología e Inmunología Clínica y director de la División de Reumatología del Departamento de Endocrinología, Nefrología y Reumatología del Hospital Universitario de Leipzig, en Leipzig, Alemania.
El Dr. Wagner refirió a un estudio publicado con colaboradores en la revista International Journal of Obesity. Según esta investigación, el sistema inmunitario de pacientes podría volver, en gran medida, a la normalidad tras una cirugía bariátrica y una pérdida de peso sustancial.
Este hallazgo resulta relevante tanto para personas con obesidad como para aquellas con enfermedades reumáticas inflamatorias. «El hecho de que la misma población celular de carácter proinflamatorio prolifere tanto en la obesidad como en la artritis reumatoide apunta a un posible mecanismo común», indicó el Dr. Wagner en la rueda de prensa.
Pérdida de Peso y Marcadores Inflamatorios
El equipo de investigación reclutó a 111 participantes con obesidad de entre 33 y 56 años. Las mujeres representaron 59,5 % del total de participantes. El índice de masa corporal medio fue de 48,4; y 49,5 % padecía diabetes de tipo 2.
Todos los participantes se sometieron a cirugía bariátrica: 70 a una derivación gástrica en Y de Roux, 36 a una gastrectomía en manga y 5 a una derivación gástrica en omega. Antes de la intervención, así como a los 6 y 12 meses posteriores, se analizaron las células mononucleares de sangre periférica mediante citometría de flujo, para distinguir entre las distintas subpoblaciones de monocitos. También se midieron parámetros de laboratorio, incluidos los niveles de glucosa en sangre y de proteína C reactiva, entre otros.
Los participantes del estudio perdieron una media de 44,5 kg durante el año posterior a la cirugía bariátrica. Durante ese periodo, los niveles de monocitos clásicos y no clásicos, los monocitos intermedios y las células supresoras mieloides derivadas de monocitos disminuyeron, acercándose en todos los casos a valores normales.
Los niveles del marcador de inflamación CD16 en la superficie de las células inmunitarias también disminuyeron. Al mismo tiempo, se redujeron los marcadores inflamatorios, la hemoglobina glicosilada y los niveles de lípidos sanguíneos.
Los números totales de monocitos y de monocitos no clásicos se mantuvieron más elevados a lo largo del estudio en participantes con diabetes de tipo 2 que en quienes no presentaban diabetes.
Dado que los monocitos inmunosupresores contribuyen al aumento del riesgo de cáncer en pacientes con obesidad, el equipo de investigación concluyó que la normalización de estos niveles podría reducir a su vez el riesgo de cáncer.
Tratamiento Farmacológico y Reumatológico
«La predisposición proinflamatoria del sistema inmunitario en la obesidad no constituye un daño irreversible. Se puede cambiar», afirmó el Dr. Wagner en el mencionado comunicado de la Sociedad Alemana de Reumatología e Inmunología Clínica.
Sin embargo, el Dr. Wagner reconoció que todavía no está claro qué magnitud de pérdida de peso se necesita para producir este efecto. En un estudio comparativo neerlandés, la pérdida de peso moderada, lograda mediante un programa de modificación del estilo de vida, no condujo a la normalización de los niveles de monocitos. Tampoco están claros los efectos de los tratamientos inyectables y orales para la pérdida de peso sobre los procesos inmunitarios, según aclaró el Dr. Wagner.
El Dr. Wagner y su equipo planean evaluar si los tratamientos antiinflamatorios utilizados para la artritis reumatoide también podrían mejorar el metabolismo en pacientes con obesidad. El estudio aleatorizado y controlado con placebo incluirá a 200 pacientes con obesidad y resistencia a la insulina, con y sin artritis reumatoide.
El equipo de investigación evaluará si colchicina o un inhibidor de la interleucina-1 pueden mejorar la sensibilidad a la insulina.
«Si se confirma esta hipótesis, la respuesta inflamatoria crónica asociada a la obesidad no sería simplemente un efecto secundario, sino un objetivo terapéutico en sí mismo», afirmó el Dr. Wagner. «En ese caso, la reumatología, con sus agentes antiinflamatorios, podría contribuir al tratamiento de los trastornos metabólicos», concluyó.
Disclaimer: La información presentada en este documento es solo para fines informativos y no debe considerarse como un consejo médico. Siempre consulte a un profesional de salud calificado para obtener asesoramiento sobre su situación médica específica.
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