Resumen
Este artículo analiza los efectos de la dieta restringida en histamina y pseudoalérgenos, como estrategia adicional en el tratamiento de pacientes con urticaria crónica espontánea. Se llevó a cabo una revisión exhaustiva de la bibliografía en PubMed y Google Scholar, utilizando términos MeSH y no MeSH vinculados con urticaria, histamina y dieta. La revisión incluyó 78 artículos publicados entre 2014 y 2024. La urticaria crónica espontánea es una enfermedad persistente, en la que una cantidad considerable de pacientes no responde al tratamiento de manera óptima. Incluso un tercio de ellos podría beneficiarse al reducir el consumo de pseudoalérgenos y alimentos con alta cantidad de histamina. Las aminas bioactivas, presentes en varios alimentos, aumentan los síntomas de la urticaria crónica espontánea, al promover la liberación de histamina y otros mediadores inflamatorios. La restricción de histamina en la dieta y el fortalecimiento de la función de la enzima diamino-oxidasa parecen aliviar los síntomas, aunque la variabilidad en las concentraciones de histamina reportados en diferentes estudios complica la formulación de guías estandarizadas. Se concluye que la dieta baja en histamina y pseudoalérgenos es una opción prometedora para reducir los síntomas en pacientes con urticaria crónica espontánea, particularmente en quienes no logran un control adecuado con antihistamínicos. Se recomienda evaluar la eficacia de esta dieta en un periodo de tres a cuatro semanas para observar posibles beneficios. Aun así, se requieren estudios adicionales y mayor estandarización para definir las concentraciones seguras de histamina en los alimentos y mejorar las recomendaciones terapéuticas.
ANTECEDENTES
La urticaria se caracteriza por la manifestación de ronchas o habones. Se clasifica en aguda o crónica, según su duración (menor o mayor a 6 semanas), y las causas son diversas.1 La mayoría de los casos de urticaria aguda se curan de manera completa; sin embargo, menos del 8% evoluciona a urticaria crónica.2 Entre el 80 y 90% de los pacientes no se puede identificar el desencadenante específico, por ejemplo: estímulos físicos, alimentos, alérgenos o fármacos, y esta variante se denomina urticaria crónica espontánea.3
La urticaria se origina por la activación de los mastocitos. Los mastocitos activados liberan histamina y posteriormente mediadores como leucotrienos, factor activador de plaquetas, y las prostaglandinas inducen vasodilatación, extravasación de plasma y activación de los nervios sensoriales.4 El estímulo exacto para la activación del mastocito sigue sin esclarecerse; sin embargo, se han sugerido varios desencadenantes posibles: hipersensibilidad tipo I mediada por inmunoglobulina E (IgE), autoinmunidad y estimulación del receptor X2 acoplado a proteína G relacionado con Mas (MRGPRX2), que se encuentra en los mastocitos y puede estimularse por neuropéptidos liberados por el estrés, defensinas, pseudoalérgenos y varios medicamentos.5,6
Incluso un tercio de los pacientes con urticaria crónica espontánea se benefician de la dieta baja en pseudoalérgenos. Además, a menudo se comenta que la reducción del consumo de histamina por sí sola disminuye los síntomas clínicos y la calidad de vida en estos pacientes.7 Los pseudoalérgenos son sustancias que inducen reacciones de hipersensibilidad o intolerancia, similares a las reacciones alérgicas verdaderas.8 Estos incluyen: conservantes, colorantes, salicilatos, compuestos aromáticos, edulcorantes e incrementadores del sabor, y pueden encontrarse en alimentos naturales (ajo, alcachofa, tomates, frutas y ruibarbo) o procesados (edulcorantes artificiales y carnes procesadas).9,10 Las pseudoalergias se distinguen de las alergias verdaderas porque los anticuerpos IgE contra los alérgenos están ausentes, las pruebas de punción cutánea suelen ser negativas y la exposición a los agentes provocadores no produce síntomas clínicos positivos reproducibles.11,12
Las aminas bioactivas son bases orgánicas de bajo peso molecular, generadas a partir del metabolismo de plantas, animales y microorganismos. Tienen características vasoactivas, psicoactivas y toxicológicas.13 Estas se dividen en monoaminas (tiramina, serotonina, feniletilamina, dopamina, epinefrina y norepinefrina) y diaminas (histamina, cadaverina y putrescina). Las reacciones adversas a los alimentos se notifican con mayor frecuencia con el vino tinto y los quesos añejos que contienen altas concentraciones de tiramina e histamina.14–16
La intolerancia a la histamina resulta del desequilibrio entre la histamina acumulada y su incapacidad de degradación. Superar el grado de tolerancia a la histamina de un individuo provoca síntomas mediados por la histamina dependientes de la concentración, como aumento de la secreción de ácido gástrico y de la frecuencia cardíaca (1~2 ng/mL), taquicardia, cefalea, rubor, urticaria, prurito (3~5 ng/mL), disminución de la presión arterial (6~8 ng/mL), broncoespasmo (7~12 ng/mL) y paro cardíaco (>100 ng/mL), que pueden ocurrir cuando los pacientes consumen alimentos con altas concentraciones de histamina o su degradación se encuentra alterada, de acuerdo con la actividad reducida de diamino-oxidasa (DAO): principal enzima que cataliza la histamina en el intestino.17 La intolerancia a la histamina es frecuente en pacientes con actividad de diamino-oxidasa < 3 U/mL, probable en pacientes con actividad < 10 U/mL e improbable en pacientes con actividad > 10 U/mL.18
Según las guías de práctica clínica, se recomiendan antihistamínicos de segunda generación (incluido un régimen de aumento de dosis), omalizumab, antagonistas de leucotrienos o ciclosporina A en pacientes con urticaria crónica espontánea.19,20 Debido al costo del omalizumab y los efectos adversos de la ciclosporina, la mayoría de los pacientes con urticaria crónica espontánea eligen los antihistamínicos de segunda generación como único tratamiento;18 sin embargo, el 50% de estos no responde al tratamiento con antihistamínicos.21
Durante los últimos años se ha discutido que la dieta baja en histamina puede ser suficiente para reducir los síntomas de la urticaria y que el beneficio de la dieta baja en pseudoalérgenos se debe, principalmente, a la reducción del consumo de histamina.22
El objetivo de este estudio fue revisar el efecto de la dieta libre de pseudoalérgenos e histamina en el control de los pacientes con urticaria crónica espontánea.
Edwin Daniel Maldonado Domínguez
Servicio de Inmunología Clínica y Alergia, México
Víctor Fernando Muñoz Estrada
Jefe del Departamento de Dermatología y Micología., México
Jaime Picazo Luna
Médico residente de Dermatología, Hospital Civil de Culiacán, Sinaloa, México, México
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