Introducción
La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda dos vacunas contra la malaria: RTS,S y R21, aprobadas en 2021 y 2023, respectivamente, tras tres décadas de investigación. Ambas son eficaces para combatir Plasmodium falciparum y reducir las hospitalizaciones y los casos graves en infancias. Sin embargo, ninguna de las dos está disponible en Brasil. Incluso si lo estuvieran, ayudarían únicamente en una pequeña porción de los casos, ya que el parásito predominante en Brasil es diferente al que se encuentra en África, para el cual se produjeron las vacunas. El país sudamericano necesita una solución propia.
Dificultades en el cultivo del parásito
Mientras que P. falciparum infecta a los glóbulos rojos maduros que se pueden cultivar en laboratorio, P. vivax, responsable del 80 % de los casos de malaria en Brasil, infecta exclusivamente a los reticulocitos, glóbulos rojos inmaduros mucho más difíciles de mantener en cultivo. Esta particularidad limitó durante décadas el desarrollo de vacunas contra esta especie, pero fue precisamente la que abrió una puerta inesperada.
Hallazgos prometedores en la investigación
En 2018, un estudio publicado en la revista Nature Medicine demostró que los reticulocitos infectados por P. vivax expresan antígenos leucocitarios humanos (HLA) de clase I en su superficie, esto los vuelve detectables por los linfocitos T CD8+. Estas células reconocen y destruyen los reticulocitos infectados, un mecanismo que hasta ese momento se consideraba irrelevante contra las etapas sanguíneas de Plasmodium. Este fue un hallazgo prometedor, pero incompleto. Quedaba por saber qué antígenos del parásito se presentaban y si sería posible inducirlos mediante una vacuna.
Identificación de antígenos para la nueva vacuna
Recientemente, el mismo grupo de investigación respondió la pregunta. Mediante el uso de inmunopeptidómica en reticulocitos infectados por P. vivax, el equipo liderado por la Dra. Caroline Furtado Junqueira, del Instituto René Rachou (Fiocruz-Minas), Minas Gerais, Brasil, y del Instituto de Investigación Biomédica de Bellinzona, en Suiza, identificó 453 péptidos únicos derivados del parásito, mapeados en 166 proteínas. Setenta y cinco de estos antígenos son proteínas de mantenimiento, expresadas de manera constitutiva en múltiples etapas del ciclo de vida y altamente conservadas entre las especies de Plasmodium.
La vacuna UniMav
El perfil del posible inmunizante generado a partir de estos antígenos es inédito en la vacunología contra la malaria. Denominada UniMav, la vacuna tiene el potencial de actuar en múltiples fases del ciclo del parásito y ofrecer cobertura simultánea contra P. vivax y P. falciparum, ya que los antígenos identificados son altamente conservados entre ambas especies.
Pruebas y expectativas
Fuente: https://espanol.medscape.com/viewarticle/brasil-busca-su-vacuna-contra-malaria-2026a1000u7k
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