Introducción
Los antibióticos reservados para las infecciones graves en pacientes pediátricos están perdiendo eficacia. Si se mantienen las tendencias actuales, para 2035 se espera que el 82 % de las cepas de Acinetobacter baumannii sean resistentes a carbapenémicos, mientras que la resistencia del género Klebsiella podría alcanzar el 35 %. Así lo revela un estudio publicado en JAMA Pediatrics que analizó más de 106.000 cepas bacterianas aisladas de niños y niñas en 82 países entre 2004 y 2022.
Clasificación AWaRe de la OMS
En la clasificación AWaRe de la OMS, el grupo de Acceso reúne las opciones de primera línea para infecciones comunes, mientras que los grupos de Vigilancia y Reserva se conservan para infecciones graves o causadas por bacterias multirresistentes. Desde 2004 hasta 2022, estas dos últimas categorías crecieron rápidamente. En unidades de cuidados intensivos, la resistencia del grupo de Vigilancia pasó del 15 % al 33 %, y la del grupo de Reserva del 9 % al 32 %. En población pediátrica con sepsis, la resistencia del grupo de Vigilancia creció del 15 % al 30 %, y la del grupo de Reserva, del 3 % al 26 %. En Sudamérica, la resistencia de patógenos críticos a cefalosporinas de tercera y cuarta generación ya alcanza el 50 % y podría llegar al 79 % para 2035.
Limitaciones en la vigilancia
La Dra. Yanhong Jessika Hu, epidemióloga de la Universidad de Sídney y coautora del estudio, indica que estos resultados evidencian una limitación histórica. La mayoría de los sistemas de vigilancia se han construido a partir de datos de adultos, dejando a los niños y niñas infrarrepresentados. Esto dificulta saber si las recomendaciones de tratamiento realmente reflejan la realidad pediátrica.
Tratamiento en infecciones graves
El Dr. Marcelo Otsuka, coordinador del Comité de Infectología Pediátrica, advierte que estar en un estado grave no implica necesariamente que haya una infección por una bacteria multirresistente. Por ejemplo, la meningitis meningocócica sigue siendo sensible a los esquemas habituales. La elección del tratamiento empírico debería depender más del contexto de la infección y del patógeno sospechado, como señala el Dr. Marco Aurélio Sáfadi, presidente del Departamento Científico de Infectología de la Sociedade Brasileira de Pediatria.
Infecciones comunitarias y hospitalarias
En el entorno hospitalario, las preocupaciones se centran en enterobacterias productoras de beta-lactamasas de espectro ampliado y en bacterias como Acinetobacter baumannii y Pseudomonas aeruginosa. A nivel comunitario, Escherichia coli, los neumococos resistentes y Staphylococcus aureus están en aumento. El Dr. Sáfadi señala que la resistencia no se limita a los hospitales, sino que también se observa un aumento de infecciones adquiridas en la comunidad.
Recomendaciones para el tratamiento
La Dra. Hu sugiere recoger muestras microbiológicas antes de iniciar el tratamiento y utilizar datos locales sobre resistencia para guiar la terapia empírica. Es crucial revisar el esquema médico tan pronto como se obtengan los resultados microbiológicos. La revisión oportuna es fundamental, ya que un cultivo no revisado en 48 a 72 horas pierde utilidad. El esquema debe ajustarse cuando se disponga de una opción de espectro más reducido que resulte eficaz.
Pruebas moleculares y manejo de la resistencia
Algunas instituciones están implementando pruebas moleculares que permiten identificar rápidamente bacterias y genes de resistencia, lo cual puede guiar el tratamiento en pacientes críticos. Aunque su uso es limitado por costo y disponibilidad, están ganando terreno en unidades de cuidados intensivos y en casos de sepsis grave.
Medidas de prevención y control
Contener el aumento de la resistencia requiere medidas que van más allá de la prescripción. La Dra. Hu destaca la importancia de reforzar los programas de gestión de antimicrobianos en hospitales y de ampliar el acceso a diagnósticos rápidos. En la comunidad, se debe reducir el uso innecesario de antibióticos y mejorar el acceso a vacunación, saneamiento básico y métodos de diagnóstico.
Conclusiones
Las proyecciones hacia 2035 son una alerta, no un destino inevitable. En algunos contextos, la resistencia a los antibióticos en el grupo de Acceso se ha estabilizado o disminuido, lo que indica que se pueden realizar cambios. La Dra. Hu concluye que medidas coordinadas de vigilancia, prevención de infecciones y uso racional de antimicrobianos pueden cambiar significativamente este panorama en la próxima década.
Este contenido fue traducido de la edición de Medscape en portugués.
Disclaimer: Esta información es proporcionada con fines educativos y no sustituye el consejo médico profesional. Siempre consulte a un médico o profesional de salud calificado para cualquier duda médica.
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