Aunque el número de pacientes de edad avanzada con colitis ulcerosa está aumentando, las guías para el manejo de la enfermedad no ofrecen indicaciones específicas para esta población. En un artículo publicado en la revista Drugs & Aging, el Dr. Walter Fries, profesor de gastroenterología de la Universidad de Mesina, y sus colegas de la IBD Unit del Policlínico Universitario «G. Martino» de Mesina, Italia, formularon una serie de recomendaciones para reducir el riesgo de eventos adversos y la mortalidad en el manejo de la colitis ulcerosa aguda grave (CUAS) en adultos mayores.
La colitis ulcerosa grave en el adulto mayor
Casi una de cada tres hospitalizaciones por colitis ulcerosa corresponde a un paciente de más de 60 años. En este grupo poblacional, la mortalidad es tres veces mayor que en los pacientes más jóvenes. Se ha planteado la hipótesis de que, al estar expuestos por un menor tiempo a las terapias avanzadas, los pacientes en los que la colitis ulcerosa aparece muy tarde tendrían un curso de enfermedad menos severo, aunque algunos estudios indican que la evolución de la enfermedad es súperponible a la observada en pacientes con colitis ulcerosa de inicio en la edad adulta.
En un estudio retrospectivo que incluyó a 200 pacientes adultos con colitis ulcerosa aguda grave hospitalizados, el porcentaje de pacientes sometidos a cirugía fue similar en el grupo de edad avanzada (≥ 65 años) y en el de los más jóvenes, pero los primeros tenían más probabilidades de ser intervenidos de urgencia; además, la mortalidad a un año en los de edad avanzada fue de 27,8 % frente a 1,6 % en los jóvenes, con aproximadamente la mitad de las muertes atribuibles a la colitis ulcerosa o a sus complicaciones. En otro estudio realizado en 120 pacientes de edad avanzada con colitis ulcerosa, ninguno de los pacientes identificados como frágiles había sido tratado con terapias avanzadas, sino que todos habían recibido exclusivamente corticoesteroides por vía endovenosa.
«La secuencia habitual de las terapias para la colitis ulcerosa aguda grave —es decir, esteroides por vía endovenosa seguidos, en caso de refractariedad, por agentes anti-TNF (factor de necrosis tumoral), ciclosporina A o inhibidores de la quinasa Janus, como tofacitinib o upadacitinib— a menudo puede estar contraindicada en pacientes de edad avanzada o puede conllevar un mayor riesgo de eventos adversos, además de infecciones», explicaron los autores, añadiendo que «para evitar el uso prolongado de terapias potencialmente dañinas y a veces ineficaces es necesario un protocolo riguroso con límites temporales».
Las recomendaciones de los expertos
En los pacientes de edad avanzada hospitalizados por reagudizaciones de colitis ulcerosa grave, el equipo de trabajo sugiere algunas líneas de actuación:
- Descartar sobreinfecciones por Clostridioides difficile, citomegalovirus y otros patógenos; y, ante la posible indicación de terapias avanzadas, evaluar tuberculosis latente y hepatitis B y C.
- Evaluar el estado nutricional —interviniendo cuando sea necesario por pérdida de peso o por déficits específicos— y valorar la fragilidad del paciente.
- Realizar una valoración quirúrgica al ingreso y repetirla a intervalos regulares durante la hospitalización.
- Iniciar profilaxis de tromboembolismo venoso con heparina de bajo peso molecular.
- La primera línea de tratamiento son los esteroides por vía intravenosa; la refractariedad debe evaluarse ya al día 3 (criterios de Oxford a los 3 días) para decidir entre intervención quirúrgica o tratamiento de segunda línea.
- La segunda línea incluye infliximab (considerando el riesgo de cardiotoxicidad en adultos mayores) y ciclosporina A (requiere monitorización estrecha de la función renal, la presión arterial y el magnesio sérico).
- Con tofacitinib y upadacitinib debe sopesarse cuidadosamente la relación riesgo‑beneficio en pacientes con alto riesgo de tromboembolismo venoso, cardiopatía coronaria o eventos cerebrovasculares; upadacitinib parece tener un perfil de seguridad más favorable en adultos mayores, aunque no hay datos específicos para la CUAS.
- Superada la fase más crítica, puede considerarse vedolizumab o ustekinumab —seguros pero de acción más lenta—; en cambio, los inhibidores de IL‑23p19 (p. ej. mirikizumab) y los moduladores del receptor S1P (p. ej. ozanimod, etrasimod) no se recomiendan en la CUAS.
- Implementar intervenciones nutricionales: mantener la nutrición oral si no está contraindicada y combinar nutrición oral y parenteral para corregir con rapidez déficits de vitaminas, hierro y electrolitos; la ingesta calórica y proteica debe ser supervisada por un nutricionista para prevenir la sarcopenia.
- Valorar medidas adicionales como la nutrición enteral exclusiva —asociada a mayor respuesta a los esteroides y menor tasa de colectomía— y la oxigenoterapia hiperbárica, que han mostrado beneficios en respuesta a esteroides, reducción de hospitalizaciones y menor necesidad de cirugía.
Este contenido se tradujo de Univadis Italia.
Disclaimer: La información presentada en este artículo es meramente informativa y no sustituye el consejo médico profesional. Siempre consulte a un médico u otro profesional de la salud calificado con cualquier pregunta que pueda tener con respecto a una afección médica.
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