Aunque existe un marco normativo que establece los derechos de médicos residentes, como acceder a alimentos en las instituciones donde cursan la especialidad, en la práctica estas normas no se cumplen, por lo que pidieron a las autoridades supervisar su ejecución y mejorar las condiciones en las que se desarrollan los profesionales de la salud en formación.
El brote de Salmonella que afectó a 135 médicos residentes del Hospital General de México ‘Dr. Eduardo Liceaga’ tras consumir alimentos del comedor puso de nuevo en la agenda pública las condiciones en las que trabajan los médicos, con largas jornadas y alimentos con porciones insuficientes y de baja calidad, además de reavivar la discusión por el respeto a sus derechos.
A inicios de septiembre, la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) publicó el Informe sobre la situación de los derechos humanos de las personas médicas residentes en México en el que señala la vulnerabilidad que enfrentan los médicos residentes al trabajar largas jornadas sin espacios adecuados para el descanso, con alimentos insuficientes y en ambientes donde constantemente viven agresiones. El documento destaca que 16.6% de los encuestados señaló no recibir alimentos durante su jornada laboral, mientras que solo 37.7% consideró que la alimentación proporcionada fue completa y de calidad.
Derechos de los Médicos Residentes
El Dr. Mauricio Sarmiento Chavero, abogado y especialista en derecho sanitario, señaló que desde 1977 la Ley Federal del Trabajo reconoce al médico residente como trabajador, estatus que también fue acreditado por una jurisprudencia de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) en 2017. Esta condición implica derechos laborales, como el hecho de recibir atención médica.
Condiciones de Formación
El Dr. Francisco Álvarez, líder nacional del Colectivo Médicos en Formación, advirtió que muchas carencias en la formación de los profesionales de la salud se han normalizado a través de los años, como la alimentación insuficiente que ofrecen los comedores en diversos hospitales. Consideró que esto se debe a que desde las primeras etapas formativas los médicos se adaptan a jornadas prolongadas, horarios irregulares y condiciones que dificultan el autocuidado.
Comedores y Normativa
La alimentación es uno de los derechos de los médicos residentes. El Dr. Sarmiento explicó que la norma oficial mexicana que regula las residencias médicas (NOM -001-SSA-2023) establece que las instituciones de salud deben proporcionar alimentos a los residentes tanto durante su jornada ordinaria como en las guardias.
«Los hospitales tienen la obligación de brindar alimentos a las y los residentes durante su jornada normal y durante la guardia. Evidentemente debe ser una alimentación de calidad adecuada», enfatizó.
El Dr. Sarmiento recordó que versiones anteriores de la regulación, particularmente la de 1986, mencionan de manera expresa que los alimentos deben tener calidad adecuada. Aunque esta referencia desapareció posteriormente de la redacción, consideró que desde una perspectiva de derechos humanos este cambio no debería interpretarse como la posibilidad de ofrecer alimentos en condiciones inferiores.
Además de la obligación de las instituciones de salud de proporcionar alimentos a los residentes durante su jornada también existen normas que regulan los comedores y establecen las disposiciones de higiene, desinfección y control de infecciones dentro de las instituciones hospitalarias.
Protocolo de Higiene
El Dr. Cristian Rivera, exmiembro de la Asamblea Nacional de Médicos Residentes (ANMR), explicó que los hospitales cuentan con normativas sobre seguridad e higiene para prevenir infecciones nosocomiales y establecer las prácticas de limpieza de los comedores.
Entre dichas normativas destacan la NOM-045-SSA2-2005, que establece los criterios obligatorios que deben seguirse para la prevención, vigilancia y control epidemiológico de las infecciones nosocomiales, y la NOM-251-SSA1-2009 sobre prácticas de higiene para el proceso de alimentos, bebidas o suplementos alimenticios en comedores industriales y laborales.
Dentro de las medidas que establecen estas normativas se encuentran protocolos de desinfección, lavado obligatorio de manos, uso correcto de equipo de protección al ingresar al área quirúrgica y toma de muestras tanto de superficies como de alimentos para identificar microorganismos.
El especialista puntualizó que la NOM-045, relacionada con la prevención de infecciones nosocomiales, indica procedimientos de vigilancia epidemiológica que deben activarse cuando se detecta un brote de una enfermedad infecciosa. Sobre los casos de Salmonella en los médicos residentes de Hospital General, consideró que se debe reconstruir la trazabilidad para identificar el posible origen de la bacteria, cortar cadenas de transmisión y buscar de manera intencionada otros casos.
Atención Médica
El pasado 7 de septiembre, residentes del Hospital General protestaron por el brote de salmonela y expresaron que quienes adquirieron la infección compraron con sus recursos los fármacos para el tratamiento. En una reunión de los médicos residentes del hospital con autoridades de salud acordaron que se reembolsarán los gastos efectuados para su recuperación.
El Dr. Sarmiento destacó que los residentes afectados podrían solicitar una indemnización debido a que el Estado incumplió con las funciones establecidas en el marco normativo, agregando que este recurso está previsto en la Ley Federal de Responsabilidad Patrimonial del Estado.
«Si el Estado, cumpliendo sus funciones, te causa un daño, puedes pedir una indemnización. En este caso, evidentemente por negligencia del Estado se dañó su salud y por supuesto que podrían pedirla», indicó.
El Dr. Rivera destacó que el brote de salmonela en el Hospital General puso en evidencia que las condiciones de los comedores no son un problema nuevo, sino que entre los médicos son conocidas las condiciones en las que se encuentran. Después de darse a conocer esta situación, a través de redes sociales comenzaron a difundirse fotografías de los comedores y los alimentos que sirven en los diferentes hospitales, por lo que sostuvo que no puede considerarse como un hecho aislado.
El Dr. Álvarez señaló que es necesario que las instituciones cumplan con lo establecido en la norma y garanticen alimentos de calidad para evitar problemas de salud entre los médicos en formación, pues las largas jornadas dificultan el autocuidado y la mayoría de las veces, ya sea por falta de tiempo o de dinero, no pueden comer fuera del hospital.
Responsabilidad en Atención de Salud
El brote infeccioso en el Hospital General puso de nuevo en la agenda pública la pregunta sobre quién debe responsabilizarse de la atención si un residente enferma mientras desarrolla sus actividades.
El Dr. Sarmiento afirmó que el punto de partida está en reconocer que el médico residente no es únicamente estudiante: «Desde 1977, la Ley Federal del Trabajo lo reconoce con un doble carácter de trabajador y alumno, y esto fue avalado por la Suprema Corte de Justicia de la Nación en 2017. Es claro que el médico residente es trabajador de la institución de salud y alumno de la institución educativa».
El especialista aclaró que mientras la institución educativa se encarga de la vertiente académica de la especialidad, la institución de salud es aquella para la cual trabaja.
Asimismo, agregó que los médicos residentes se clasifican dentro de los denominados trabajos especiales de la Ley Federal del Trabajo en su capítulo XVI artículo 353, donde se define qué es un médico residente, así como sus derechos y obligaciones. Aunque las características de su actividad pueden modificar algunos aspectos, como las jornadas, sostuvo que deben contar con los derechos mínimos correspondientes, como acceso a seguridad social y atención médica.
Precisamente esta dualidad jurídica que coloca a los médicos residentes como estudiantes y trabajadores es uno de los obstáculos que la Comisión Nacional de Derechos Humanos advierte para el cumplimiento de las normativas, puesto que los coloca en una situación de ambigüedad e indefensión.
Pese a que la NOM-001 de residencias médicas establece la obligación de las instituciones de brindar atención médica a los residentes, en la realidad no siempre se cumple. El estudio Exploración sobre el grado de cumplimiento de los derechos de los médicos residentes en México, que retomó el informe de la Comisión Nacional de Derechos Humanos, destaca que 56.9% de encuestados reportó recibir asistencia médica, quirúrgica y farmacéutica por parte de la institución de salud, 18.4% dijo recibir asistencia médica y quirúrgica, pero no farmacéutica, mientras que 24.6% declaró no recibir ninguna de estas formas de asistencia.
La norma oficial mexicana de las residencias médicas establece la obligación de proporcionar asistencia médica y farmacológica, por lo que la institución debe brindarla directamente o garantizar un mecanismo, como seguridad social o un seguro mediante el cual el residente pueda recibirla.
«Están obligadas a brindarles atención médica o conseguirles un seguro, una manera de recibirla», puntualizó el Dr. Sarmiento. La disposición contempla «dar asistencia médica y farmacológica».
Desafíos Normativos
Durante los últimos años se han realizado foros, acercamientos con legisladores y mesas de trabajo para plantear modificaciones a las condiciones en las que se forman los especialistas, pero no obstante que existen leyes y normas, se requiere la voluntad política para su cumplimiento.
El Dr. Sarmiento agregó que más que generar nuevas legislaciones, es necesario cumplir las existentes. «Tiene que haber voluntad política de cumplir la ley; el problema es que se considera mano de obra barata. Hay un incentivo económico atrás de esta explotación».
El informe de la Comisión Nacional de Derechos Humanos destaca que los médicos residentes constituyen una de las principales fuerzas laborales del Servicio Nacional de Salud del país, pues en 2024 en los hospitales del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) se formaban más de 26,000 residentes, distribuidos en 393 sedes académicas y en ese mismo año la Secretaría de Salud reportó la formación de 48,508 médicos residentes en sus clínicas y hospitales.
El Dr. Sarmiento señaló que durante los últimos 10 o 12 años se han realizado diversos esfuerzos para mejorar la protección de los residentes y reconoció que han existido avances, aunque los consideró lentos y señaló que casos como el de los residentes de Hospital General hacen visibles las condiciones en que se forman los médicos. Sin embargo, advirtió que esta visibilidad no siempre se traduce en transformaciones duraderas.
En el caso actual visualizó la posibilidad de que la atención pública sobre el brote impulse una revisión de los contratos de los comedores o vuelva a llevar el tema de la protección de los residentes a la Cámara de Diputados. Sin embargo, insistió en que una reforma normativa tendría poco impacto si las instituciones continúan sin cumplir las obligaciones vigentes.
«Lo que me preocupa es que ha habido tres cambios de norma oficial mexicana desde 2018, pero pocos en la realidad. La defensa de cualquier derecho requiere recursos materiales, requiere dinero», destacó.
El Dr. Álvarez explicó que el Colectivo de Médicos en Formación se encuentra retomando los trabajos con los legisladores para impulsar cambios que mejoren las condiciones de los médicos residentes y adelantó que se preparan nuevos encuentros para abordar las condiciones laborales de los residentes.
También informó que el colectivo está reorganizando mesas de trabajo y busca fortalecer la generación de evidencia sobre las condiciones de salud de quienes atraviesan las distintas etapas de formación médica. Asimismo, indicó que han brindado acompañamiento a los residentes de Hospital General para implementar acciones coordinadas, pero hasta el momento no se tiene preparada ninguna protesta.
El especialista agregó que es indispensable que los médicos conozcan el marco normativo que regula su formación y documenten las situaciones en las que se incumple. «Muchas veces toleramos situaciones que vemos muy normalizadas, pero realmente no es lo ideal».
El Dr. Rivera coincidió en que buena parte de las herramientas para proteger a los médicos en formación ya existen: normas para control de infecciones, higiene, desinfección y vigilancia epidemiológica, por lo que destacó la importancia de cumplir las reglas y mantener su aplicación cotidiana y no solo cuando un caso se vuelve mediático.
«Que apliquen lo que ya está escrito. No es algo nuevo», señaló. Para los entrevistados, esa es precisamente la discusión que deja nuevamente el episodio del Hospital General: los residentes cuentan sobre el papel con disposiciones que protegen su alimentación, su atención médica y su condición laboral; la pregunta pendiente es cómo conseguir que esos derechos se cumplan dentro de los hospitales.
El Dr. Álvarez, el Dr. Sarmiento y el Dr. Rivera han declarado no tener ningún conflicto de interés económico pertinente.
- Actividades exclusivas para profesionales de la salud (advisory boards, cobertura de congresos, webinars)
- Guardá los artículos que te sirven para ver más tarde
- Recibí cada semana lo más relevante de tu especialidad







