Estudio revelador
No fumadores con niveles más altos de monóxido de carbono (CO) exhalado presentaron un menor riesgo de desarrollar la enfermedad de Parkinson, según un estudio prospectivo realizado con más de 500,000 personas en China.
Entre las personas que nunca habÃan fumado, se observó que niveles de CO exhalado de 3 ppm o más se asociaban con un riesgo aproximadamente 30% menor de Parkinson (HR 0.71, 95% CI 0.59-0.84) en comparación con niveles exhalados inferiores a 3 ppm, según informó Andri Iona, DPhil, del Departamento de Salud Poblacional de Nuffield de la Universidad de Oxford en Inglaterra, y coautores.
Relación con el tabaquismo
Además, el tabaquismo regular también se vinculó a un riesgo reducido de la enfermedad de Parkinson (HR 0.70, 95% CI 0.62-0.79), pero a diferencia de las mediciones de CO, se asoció significativamente con mayores riesgos de cáncer de pulmón, enfermedad cardÃaca isquémica, accidente cerebrovascular y mortalidad por todas las causas, según señalaron los investigadores en JAMA Neurology.
“Por primera vez, este estudio proporciona evidencia sólida en humanos que apoya un posible papel protector del CO en el Parkinson”, comentó Clara Bueno López, MSc, también de Oxford.
Investigaciones previas
Investigaciones epidemiológicas han documentado repetidamente un menor riesgo de Parkinson entre personas que fuman, un hallazgo destacado en un estudio que siguió a 30,000 médicos británicos durante 65 años. Se pensaba que la nicotina era el principal responsable de esta relación.
En años recientes, los investigadores han examinado otros constituyentes del tabaco y subproductos de la combustión. Entre estos, el CO ha emergido como un candidato prometedor, señalaron Sirwan Darweesh, MD, PhD, del Centro Médico de la Universidad de Radboud en Nijmegen, PaÃses Bajos, y colegas en un editorial acompañante.
El papel del CO
El monóxido de carbono se forma durante el proceso de combustión del tabaco, asà como por la combustión incompleta de combustibles que contienen carbono, como la gasolina. La exposición al CO en el contexto del tabaquismo o la contaminación del aire se ha asociado con múltiples efectos nocivos en la salud, y las personas que fuman tienen niveles notablemente más altos de carboxihemoglobina en su sangre.
Por el contrario, el CO es una molécula de señalización esencial que proporciona protección contra el daño oxidativo y apoya la respuesta inmune, asà como la proliferación, supervivencia y muerte celular. Estudios preclÃnicos y experimentos en animales han demostrado efectos neuroprotectores de pequeñas concentraciones de CO, planteando la hipótesis de que el CO podrÃa ser la base de los aparentes efectos neuroprotectores del tabaquismo en la enfermedad de Parkinson.
Limitaciones y próximos pasos
El estudio presentó varias limitaciones, reconocieron Iona y sus colegas. Los participantes eran relativamente jóvenes al inicio, y una única medición de CO exhalado puede no captar completamente la exposición a largo plazo al CO. La posibilidad de que la nicotina u otros componentes del tabaco contribuyeran a la asociación entre fumar y el Parkinson no pudo ser excluida.
Se están investigando los efectos de un producto quÃmico oral de bajo dosis de CO en personas con Parkinson en un ensayo clÃnico fase IIa que está en curso.
Descargo de responsabilidad: Este artÃculo tiene fines informativos y no sustituye el consejo médico profesional. Siempre consulte a un médico o profesional de salud calificado para cualquier duda sobre una condición médica.
Fuente: https://www.medpagetoday.com/neurology/parkinsonsdisease/122914
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